Misión Morada de Paz

Compartiendo esperanza y trabajo en comunidad

Sobre Morada de Paz

Organización

Morada de Paz, es una organización cristiana sin fines de lucro, Inscrito en los Registro Públicos del Perú el 4 de Julio del año 1994, dedicado al fortalecimiento Espiritual, Social y Moral del núcleo familiar dentro de la sociedad. Así mismo promover la educación, la salud, el cuidado del medio ambiente, la defensa a los derechos humanos en el desarrollo socio económico de la persona, reconocida como tal en la constitución política del estado peruano.

Misión

Restaurar vidas dentro y fuera de la prisión, mediante la rehabilitación de personas con adicciones, brindando apoyo a sus hijos y familias, guiados por la fe en Dios, su amor y su poder transformador.

Visión

Acompañar a las personas privadas de libertad y a sus familias en un proceso integral de restauración, fortaleciendo una relación íntima con Dios y caminando en Su gracia, misericordia y amor, para que puedan reconstruir sus vidas y dejar un legado transformador para las generaciones futura.

Reseña Histórica

En el año 1989, visité la prisión junto con los hermanos de la iglesia. Recuerdo claramente el momento en que crucé aquel portón pesado y frío del Establecimiento Penitenciario. Al entrar, mis ojos se llenaron de una escena que marcó mi vida para siempre: una multitud de prisioneros caminando sin rumbo, desorientados, desubicados, cargando en sus rostros el peso del abandono, la soledad y la desesperanza, sus miradas perdidas, sus pasos cansados, sus condiciones tan precarias... todo ello tocó mi corazón de una manera indescriptible.

En ese instante, sentí la misma compasión que sintió nuestro Señor Jesucristo al ver a la multitud, porque eran como ovejas que no tenían pastor; y Él comenzó a enseñarles muchas cosas (San Marcos 6:34). Aquella escena no solo me impactó: me quebrantó. Fue como si Dios mismo me dijera: "Aquí te necesito." A partir de ese día, regresé una y otra vez a la prisión para predicar el evangelio de Jesucristo, recordando Su mandato: "Acordaos de los presos, como si estuvierais presos juntamente con ellos; y de los maltratados, como que vosotros mismos estáis en el cuerpo" (Hebreos 13:3). Cada visita era un recordatorio de que detrás de cada reja había un alma necesitada, un ser humano esperando esperanza.

Dios puso en mi corazón un llamado más profundo: crear un Ministerio que pudiera abrazar no solo a los prisioneros, sino también a sus familias, quienes llevaban su propio dolor en silencio. Después de mucha oración, nació Morada de Paz en mayo de 1989. Años más tarde, el 4 de julio de 1994, quedó inscrito oficialmente en los Registros Públicos del Perú. Aún era soltera, pero ya sabía que Dios había sellado mi destino en esta obra.

En 1996, en medio de este caminar, Dios me permitió conocer a mi esposo Marquez Valderrama. En 1997 comenzamos a visitar la prisión juntos como amigos y hermanos en Cristo. En 1998 nos hicimos novios y en 1999 nos casamos. Desde entonces, hasta el día de hoy (2026), hemos caminado juntos, de la mano de Dios, llevando adelante este ministerio. Él nos bendijo con cuatro hijos: Jonathan, Joy, David y Angelika, quienes crecieron instruidos en los caminos del Señor y en el servicio misionero de Morada de Paz.

Sin embargo, también hemos atravesado valles dolorosos. Hace cinco años, nuestro amado hijo Jonathan, con solo 20 años, partió a la presencia de nuestro Dios. Su partida desgarró nuestro corazón y puso a prueba nuestra fe y nuestra familia. Pero aun en medio del dolor, decidimos seguir sirviendo. Nos aferramos más fuerte a nuestro Dios, creyendo con todo nuestro corazón, que todo lo que hacemos tiene un propósito eterno. 2 Corintios 4:17

Hoy, después de más de 37 Años de servicio, seguimos llevando el mensaje de Jesucristo a través de la música y de la predicación de la palabra de Dios, entrando a prisiones dentro y fuera del Perú, así como a asilos, orfanatos, centros de rehabilitación, pueblos quechuas y muchos otros lugares donde la esperanza es escasa, pero Dios sigue obrando.

Morada de Paz continúa siendo un refugio, un abrazo, un rayo de luz para quienes viven en las sombras. Y todo empezó con una mirada de compasión... aquella primera vez que Dios me hizo ver a sus hijos detrás de los barrotes (Rejas).

Trabajo Realizado en Todos Estos Años

A lo largo de todos estos años de servicio, hemos llevado con perseverancia, entrega y un amor nacido del corazón de Dios el evangelio de Jesucristo a almas que un día caminaban completamente perdidas en la oscuridad. Cada visita, cada palabra compartida, cada abrazo ofrecido ha sido una semilla viva, sembrada en corazones heridos que clamaban en silencio por esperanza.

Hemos visto ojos apagados volver a brillar, rostros endurecidos quebrarse en lágrimas, y corazones endurecidos abrirse nuevamente al amor que jamás los abandonó.

Nuestro ministerio no se ha limitado únicamente a predicar, porque Dios nos llamó a ir más allá. Él nos permitió realizar campañas evangélísticas, bautismos, terapias psicológicas, asesoramiento legal, estudios bíblicos, seminarios, y la entrega de certificados que contribuyen al cómputo laboral de los internos, abriéndoles puertas para una futura libertad.

Detrás de cada actividad hay historias que solo el cielo (nuestro Dios) conoce: Historias de lágrimas derramadas en arrepentimiento, de familias restauradas, de sueños que vuelven a nacer cuando el mundo ya había dejado de creer en ellos.

Hemos sido testigos de momentos profundamente significativos, momentos que han tocado nuestras vidas para siempre. Entre ellos, los matrimonios masivos celebrados dentro de la prisión. ¡Qué milagro más conmovedor ver a esos hombres, muchos quebrantados por su pasado, pero renovados por Dios, tomar la mano de sus esposas y reconstruir, dentro de esos muros fríos, un pacto que solo el amor divino puede restaurar!. Asimismo, hemos llevado alegría sincera a través de festejos por el Día de la Madre, celebraciones navideñas para los internos y para los hijos que los esperan lejos, y actividades especiales por el Día del Preso, instantes preciosos donde la risa vuelve a brotar y la esperanza se levanta aún entre las rejas.

Nuestro compromiso también ha sido físico y tangible, porque el amor verdadero se demuestra con hechos. Por ello, hemos realizado Campañas médicas en diversas áreas:

Cada una de estas campañas fue posible gracias a voluntarios generosos: Hombres y mujeres que unieron su corazón al nuestro, comprendiendo que servir a los más necesitados es servir al mismo Cristo.

"Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí..." Mateo 25:35-39

En todos estos años hemos visto, con nuestros propios ojos, el poder transformador de nuestro Dios. Hemos abrazado a hombres que llegaron completamente destruidos por sus delitos y sombras: Narcotraficantes, terroristas, homicidas, drogadictos, asaltantes... hombres que el mundo había marcado como casos perdidos. Pero Dios, en su infinita misericordia, los rescató, los limpió, los levantó. Hoy muchos de ellos son hijos de Dios, restaurados, reintegrados a sus familias y a la sociedad. Algunos incluso se han convertido en pastores, misioneros y predicadores, anunciando con valentía la misma palabra que un día los libertó.

Todo esto ha sido posible porque Dios nos llamó, y nosotros, como familia, decidimos obedecer con todo nuestro corazón. Él nos ha permitido llevar las buenas nuevas de salvación al Perú y al mundo, tocando vidas detrás de los barrotes, en las calles, en los pueblos más alejados, y en cada rincón donde Su voz nos ha enviado.

Gracias a Dios, seguimos adelante en la obra Evangelística, porque mientras haya un corazón roto en una celda, una madre esperando una segunda oportunidad para su hijo, un hombre desesperado por ser libre de sus cadenas interiores, allí estaremos llevando la luz, la esperanza y la paz de Jesucristo.

El ministerio Morada de Paz, está y estará siempre sostenido por la mano poderosa de nuestro Dios.
- Hna. Zara Rosas Huaranga, Directora.

Trabajos realizados por Morada de Paz en el Perú

Foto principal Foto secundaria Foto secundaria

Trabajo social de Morada de Paz en el asilo con nuestros hijos (2014)

9 fotos

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Trabajo ministerial de Morada de Paz en la prisión de Huánuco Perú (2018)

9 fotos

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Preparando el Festejo Navideño para los Hijos de los Prisioneros en Huánuco, Perú (2023)

14 fotos

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Actividad Navideña Realizada en la Prisión de Huánuco, Perú 14 de diciembre (2023)

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Documental: Nuestra Realidad

Conoce de cerca nuestro trabajo y el impacto en las personas dentro de la prisión.

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Historias de Vida

"La llegada de la misión ha sido una bendición. Las actividades y el acompañamiento constante nos han traído mucha alegría y esperanza."

- Familia de San Antonio de Cumbaza

"Agradecemos de corazón el tiempo, la paciencia y el cariño que comparten con nuestros niños cada vez que nos visitan. Es una verdadera obra de amor."

- Madre de comunidad en Tarapoto

"El ministerio nos ha devuelto las ganas de seguir adelante cuando todo parecía perdido. Han sido luz en la oscuridad."

- Residente del Asilo

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Titular: Zara Rosas Huaranga

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CCI: 002193XXXXXXXXXXXX

Titular: Morada de Paz

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